Los Onironautas
- Detalles
- Categoría: Interés general
- Impactos: 673
¿Es posible controlar nuestros sueños?
Buscando información sobre los sueños por internet podemos llegar a la página www.onironautas.org, sitio que puede servirnos de entrada a un maravilloso mundo de ensueños que siempre a estado a nuestro alcance, aunque la mayoría de nosotros ni siquiera lo imaginemos.
En éste breve artículo y entregas en siguientes ediciones trataré de mostrarles algo de las “ocultas” posibilidades que nos ofrecen los sueños (al menos de las que conozco).
En éste breve artículo y entregas en siguientes ediciones trataré de mostrarles algo de las “ocultas” posibilidades que nos ofrecen los sueños (al menos de las que conozco).
La palabra onironauta (algo así como navegante de los sueños) es usada en ciertas ramas de la psicología y algunos movimientos new age, para designar a personas que son capaces de cobrar y mantener un estado de conciencia similar a la vigilia mientras duermen, siendo conscientes de estar soñando. Este tipo de sueños, en el cual el soñador se da cuenta de estar soñando, se llama “sueño lúcido” (término usado por primera vez por el psiquiatra holandés Frederick van Eeden en un estudio realizado en 1913).
El sueño lúcido
Aunque hoy sabemos que el sueño lúcido (y los sueños en general) es un fenómeno conocido y estudiado desde épocas inmemoriales, ocupando en algunas culturas un lugar preponderante, en nuestro mundo occidental se considera a "Los sueños y cómo controlarlos" del francés Hervey de Saint-Denys (seudónimo de Marie Jean Léon le Coq) de 1867, como el primer estudio moderno sobre el tema.
Probablemente la mayoría de las personas tienen uno o más sueños lúci-dos en algún momento de su vida, lamentablemente, la mayor parte son olvidados al igual que los sueños comunes. Algunas personas tienen lúcidos de manera natural, aunque son una pequeña minoría, e incluso les resulta extraño enterarse que el resto de la sociedad no mantiene la conciencia durante el sueño. Otras personas se ejercitan para tenerlos y llegar a controlarlos de diferentes maneras ya que durante el sueño lúcido existen diferentes niveles de control. Los soñadores más experimentados pueden llegar a controlar sus sueños casi a voluntad, dirigiendolos a su antojo.
Probablemente la mayoría de las personas tienen uno o más sueños lúci-dos en algún momento de su vida, lamentablemente, la mayor parte son olvidados al igual que los sueños comunes. Algunas personas tienen lúcidos de manera natural, aunque son una pequeña minoría, e incluso les resulta extraño enterarse que el resto de la sociedad no mantiene la conciencia durante el sueño. Otras personas se ejercitan para tenerlos y llegar a controlarlos de diferentes maneras ya que durante el sueño lúcido existen diferentes niveles de control. Los soñadores más experimentados pueden llegar a controlar sus sueños casi a voluntad, dirigiendolos a su antojo.
Un universo de posibilidades infinitas
Entre las habilidades posibles para un onironauta experimentado, están el poder cambiar el lugar donde se encuentra en el sueño, visitar sitios conocidos o imaginarios, volar, sumergirse en el mar, cambiar de forma (tomar cuerpo de animales por ejemplo), tener relaciones con personas conocidas o imaginarias, y cualquier otra cosa que se le ocurra.
Los sueños lúcidos son notables por perdurar en la memoria, siendo excepcionalmente mejor recordados que los sueños típicos y no lúcidos (aunque también es posible no recordarlos). Los onironautas describen regularmente sus sueños como excitantes, fantásticos, llenos de color. Hasta han informado de sueños que han tenido lugar en una hiperrealidad, una realidad que se siente más real que el estado cotidiano de vigilia. En estos sueños todos los elementos del sueño suelen estar amplificados, a menudo son asimilados como experiencias espirituales.
Aunque por desconocimiento la mayoría de las personas crean que los sueños lúcidos son fantasías o les suene irreal e increíble que esto sea posi-ble, se ha probado científicamente que existen, son reales y se ha estudiado mucho sobre el tema. Fueron mencionados por Freud y estudiados también por Jung, entre otros. Recientemente se destacaron en su estudio Celia Green, de quien se dice que fue la primera en relacionar el fenómeno del "falso despertar" con el sueño lúcido y con la fase de movimientos rápidos de los ojos (REM); Keith Hearne en Inglaterra y Stephen LaBerge fundador del "Instituto de la lucidez" (The Lucidity Institute), que empezó sus investigaciones en la Universidad de Stanford en California (EE. UU.) y hay gran cantidad de bibliografía del tema.
Tal vez la mayor dificultad con que nos topamos al hablar de éste tema es que vivimos en una sociedad que menosprecia los sueños. Nuestro entorno es tan materialista que se da muy poca importancia a lo espiritual y al desarrollo de ésta (y otras) habilidades que al redescubrirlas suelen devolvernos algo del equilibrio que perdimos al dejar en un segundo o inexistente plano nuestro mundo interior y espiritual, nuestro plano humano real... Extracto de un dialogo en de la película Waking Life (“Despertando a la vida”, de Richard Linklater, año 2001):
- “Hola ¿Eres un soñador? He visto pocos de ustedes, las cosas han sido difíciles para los soñadores, dicen que soñar ha muerto que ya nadie lo hace.
No ha muerto solo se ha olvidado, retirado de nuestro idioma, nadie lo enseña así que nadie sabe que existe. El soñador ha desaparecido en la oscuridad, estoy tratando de cambiar eso, espero que tu también.
- Intento soñar todos los días, soñar con nuestras manos, y soñar con nues-tras mentes. Nuestro planeta se enfrenta con los problemas más grandes que ha encarado jamás, así que hagas lo que hagas, no te aburras esta es la era más emocionante que deseáramos haber vivido y las cosas solo comienzan.”
Los sueños lúcidos son notables por perdurar en la memoria, siendo excepcionalmente mejor recordados que los sueños típicos y no lúcidos (aunque también es posible no recordarlos). Los onironautas describen regularmente sus sueños como excitantes, fantásticos, llenos de color. Hasta han informado de sueños que han tenido lugar en una hiperrealidad, una realidad que se siente más real que el estado cotidiano de vigilia. En estos sueños todos los elementos del sueño suelen estar amplificados, a menudo son asimilados como experiencias espirituales.
Aunque por desconocimiento la mayoría de las personas crean que los sueños lúcidos son fantasías o les suene irreal e increíble que esto sea posi-ble, se ha probado científicamente que existen, son reales y se ha estudiado mucho sobre el tema. Fueron mencionados por Freud y estudiados también por Jung, entre otros. Recientemente se destacaron en su estudio Celia Green, de quien se dice que fue la primera en relacionar el fenómeno del "falso despertar" con el sueño lúcido y con la fase de movimientos rápidos de los ojos (REM); Keith Hearne en Inglaterra y Stephen LaBerge fundador del "Instituto de la lucidez" (The Lucidity Institute), que empezó sus investigaciones en la Universidad de Stanford en California (EE. UU.) y hay gran cantidad de bibliografía del tema.
Tal vez la mayor dificultad con que nos topamos al hablar de éste tema es que vivimos en una sociedad que menosprecia los sueños. Nuestro entorno es tan materialista que se da muy poca importancia a lo espiritual y al desarrollo de ésta (y otras) habilidades que al redescubrirlas suelen devolvernos algo del equilibrio que perdimos al dejar en un segundo o inexistente plano nuestro mundo interior y espiritual, nuestro plano humano real... Extracto de un dialogo en de la película Waking Life (“Despertando a la vida”, de Richard Linklater, año 2001):
- “Hola ¿Eres un soñador? He visto pocos de ustedes, las cosas han sido difíciles para los soñadores, dicen que soñar ha muerto que ya nadie lo hace.
No ha muerto solo se ha olvidado, retirado de nuestro idioma, nadie lo enseña así que nadie sabe que existe. El soñador ha desaparecido en la oscuridad, estoy tratando de cambiar eso, espero que tu también.
- Intento soñar todos los días, soñar con nuestras manos, y soñar con nues-tras mentes. Nuestro planeta se enfrenta con los problemas más grandes que ha encarado jamás, así que hagas lo que hagas, no te aburras esta es la era más emocionante que deseáramos haber vivido y las cosas solo comienzan.”
¿Quién quiere morir un tercio de su vida?
Normalmente pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. Pensá que si vivís 90 años, 30 los pasás dormido. ¿Querés dejar todo ese tiempo en la nada, en una soporífera inconciencia? ¿Qué es lo que hace que vivamos dejando pasar tan alegremente un tercio de nuestra vida? Pensá un poco en estas cosas y te invito a que esta noche, al acostarte comiences a recuperar tus sueños. El primer paso es simple, salvar nuestros sueños del olvido. ¿Cómo? Muy fácil, comprá un cuaderno y anotá ni bien despertás todo lo que soñaste, ésta indicación es quizá la más efectiva de todas, en próximas ediciones de La Guía daremos más indicaciones. La lucidez está a la vuelta de la esquina.
La Guía




