Navidad
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Navidad viene del latín: nativitas, que quiere decir 'nacimiento'. Es una de las fiestas más importantes del Cristianismo (con Pascua y Pentecostés), que celebra el nacimiento de Jesús en Belén. La fiesta se cele-bra el 25 de diciembre por la Iglesia Católica, la Anglicana, algunas otras Iglesias protestantes y la Iglesia Ortodoxa Rumana y el 7 de enero en otras Iglesias Ortodoxas que no aceptaron la reforma hecha al calen-dario juliano, para pasar al calendario actual (gregoriano).
Los angloparlantes le llaman Christmas (misa de Cristo). En algu-nas lenguas germánicas, como el alemán, se denomina Weihnachten, que significa ‘noche de bendición’. Las fiestas de la Navidad se propo-nen, como su nombre indica, celebrar el nacimiento de Jesús.
Para algunos historiadores la celebración debería ser en primavera del hemisferio norte (entre abril y mayo) siguiendo el relato de Lucas 2:8 (indica que la noche del nacimiento, los pastores cuidaban rebaños al aire libre y el cielo estaba estrellado), es poco probable que el acontecimiento hubiera ocurrido en invierno. Sin embargo la Iglesia cristiana mantiene el 25 de diciembre como fecha convencional, porque en primavera se celebra la Pascua.
La Navidad como fiesta de diciembre
Según la Enciclopedia Católica, la Navidad no está incluida en la lista de festividades cristianas de Ireneo, ni en la lista de Tertuliano acerca del tema, las cuales son las listas más antiguas conocidas. La evidencia más temprana de preocupación por la fecha de la Navidad se encuentra en Alejandría, cerca del año 200 de nuestra era, cuando Clemente de Alejandría indica que ciertos teólo-gos egipcios “muy curiosos” asignan no sólo el año sino también el día real del nacimiento de Cristo como 25 pashons copto (20 de mayo) en el vigésimo octavo año de Augusto. Desde 221, en la obra Chronogra-phiai, Sexto Julio Africano popularizó el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesús. Para la época del Concilio de Nicea I en 325, la Iglesia Alejandrina ya había fijado el Díes nativitatis et epifaníae.
Más tarde, el papa Julio I pidió en 350 que el nacimiento de Cristo fue-ra celebrado el 25 de diciembre, lo cual fue decretado por el papa Liberio en 354. La primera mención de un banquete de Navidad en tal fecha en Constantinopla, data de 379, bajo Gregorio Nacianceno. La fiesta fue introducida en Antioquía hacia 380. En Jerusalén, Egeria en el siglo IV, atestiguó el banquete de la presentación, cuarenta días después del 6 de enero, el 15 de febrero, que debe haber sido la fecha de celebración del nacimiento. El banquete de diciembre alcanzó Egipto en el siglo V.
Adopción del 25 de diciembre como Navidad
En Antioquía, probablemente en 386, Juan Crisóstomo impulsó a la comunidad a unir la celebración del nacimiento de Cristo con la del 25 de diciembre, aunque parte de la comunidad ya guardaba ese día por lo menos desde diez años antes.
En el Imperio Romano, las cele-braciones de Saturno durante la se-mana del solsticio, que eran el acon-tecimiento social principal, llegaban a su apogeo el 25 de diciembre. Para hacer más fácil que los romanos se convirtieran al cristianismo sin aban-donar sus fiestas, el papa Julio I pidió en 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado en la misma fecha.
Algunos mantienen que el 25 de diciembre fue adoptado solo en el siglo IV como día de fiesta cristiano después que el emperador romano Constantino I “el Grande”, se convir-tió al cristianismo para animar un festival religioso común y convertir a los paganos en cristianos. Expedien-tes históricos indican la primera mención de la fiesta en Constantino-pla hacia el 379, bajo San Gregorio Nacianceno. En Roma, puede ser confirmado solo por un documento aproximadamente del año 350, pero sin mención a la sanción de Constantino.
Los primeros cristianos celebraban principalmente la Epifanía (cuando los Reyes Magos visitaron al Niño Jesús), esto aún se celebra en Argentina, Armenia, España, Perú, Paraguay, Puerto Rico, Rep. Dominicana, México, Colombia, Uruguay, Venezuela y Chile. Para las Iglesias Orientales la Epifanía es más importante que Natividad, ya que es ese día cuando Jesús se da a conocer al mundo, en la persona de los extranjeros.
Algunas tradiciones de Navidad (como el árbol Navideño), particular-mente las Es-candinavas, tie-nen su origen en la celebra-ción germánica de Yule. Allí la Navidad se co-noce como Yule (o jul).
Cálculo de la Navidad por los Evangelios
Algunos expertos intentaron calcular la fecha del nacimiento tomando la Biblia como fuente, pues en Lucas 1:5-14 se afirma que en el momento de la concepción de Juan el Bautista, Zacarías su padre, sa-cerdote del grupo de Abdías, oficia-ba en el Templo de Jerusalén y, se-gún Lucas 1:24-36 Jesús nació apro-ximadamente seis meses después de Juan. Cronicas 24:7-19 indica que había 24 grupos de sacerdotes que servían por turnos en el templo y al grupo de Abdías le correspondía el octavo turno.
Contando los turnos desde el co-mienzo del año, al grupo de Abdías le correspondió servir a comienzos de junio (del 8 al 14 del tercer mes del calendario lunar hebreo). Si-guiendo esta hipótesis, si los emba-razos de Isabel y María fueron nor-males, Juan nació en marzo y Jesús en septiembre. Esta fecha sería compatible con la indicación, según la cual la noche del nacimiento los pastores cuidaban los rebaños al aire libre, lo cual difícilmente podría haber ocurrido en diciembre (invier-no). Cualquier cálculo sobre el nacimiento de Jesús debe ajustarse a esta fuente primaria, por lo que la fecha correcta debería estar entre septiembre y octubre, principios de Otoño. Además, debe tomarse en cuenta el censo ordenado por César al tiempo del nacimiento del Hijo de Dios, lo cual obviamente no pudo haber sido en diciembre, época de intenso frío en Jerusalén, la razón es que el pueblo judío era proclive a la rebelión y hubiera sido imprudente ordenar un censo en esa época del año.
Como los turnos eran semanales, tal y como lo confirman los rollos del Mar Muerto, descubiertos en Qumrán, cada grupo servía dos veces al año y nuevamente le tocaba al grupo de Abdías el turno a finales de septiembre (del 24 al 30 del octa-vo mes judío). Si se toma esta se-gunda fecha como punto de partida, Juan habría nacido a finales de junio y Jesús a finales de diciembre. Así, algunos de los primeros escritores cristianos (Juan Crisóstomo, 347-407) enseñaron que Zacarías recibió el mensaje acerca del nacimiento de Juan en el día del Perdón, el cual llegaba en septiembre u octubre. Por otra parte, según los historiadores, cuando el Templo fue destruido en el año 70, el grupo sacerdotal de Joyarib estaba sirviendo. Si el servi-cio sacerdotal no fue interrumpido desde el tiempo de Zacarías hasta la destrucción del templo, este cálculo tiene al turno de Abdías en la primera semana de octubre, por lo que algunos creen que el 6 de enero puede ser el día correcto.
En un tratado anónimo sobre solsticios y equinoccios se afirmo que "Nuestro Señor fue concebido el 8 de las calendas de abril en el mes de marzo (25 de marzo), que es el día de la Pasión del Señor y de su concepción, pues fue concebido el mismo día en que murió". Si fue concebido el 25 de marzo, la celebración de su nacimiento se fijaría nueve meses después, es decir, el 25 de diciembre.
Celebración litúrgica
En la Iglesia Católica: Para el catolicismo Navidad no solo es un día de fiesta, sino una temporada de fiestas, igual que la Pascua, tiene un tiempo de preparación (el Adviento), que empieza cuatro domingos antes del 25 de diciembre.
Es costumbre que se celebren varias misas en Navidad, con distin-to contenido según su horario. Así, la noche anterior (Nochebuena) aun-que sea domingo, se reza la Misa de Gallo o Misa de Medianoche; en algunos lugares hay una Misa de la Aurora que se celebra al amanecer del 25 de Diciembre. Y la Misa de Mediodía, en la que es costumbre que antes o después de ella, el Papa dé un mensaje de Navidad a todos los fieles del mundo (mensaje cono-cido como Urbi et Orbi, en latín: a la Ciudad de Roma y al Mundo).
Algunos ortodoxos celebran la Navidad junto con la Epifanía (adoración de los Magos de Oriente y los pastores).
Tras la celebración del 25, tienen lugar las fiestas de san Esteban, pro-tomártir (26 de dic.), san Juan Evan-gelista (27 de dic.), los Santos Ino-centes (28 de dic.), la Sagrada Fami-lia (domingo siguiente a Navidad o 29 si Navidad cae domingo), María Madre de Dios (1 de enero), la Epifa-nía (6 de enero, aunque en algunas diócesis se traslade al segundo domingo después de Navidad), y el Bautismo de Nuestro Señor (Domingo siguiente a Epifanía), con el que termina el tiempo litúrgico de la Navidad.
En las Iglesias Ortodoxas: Las Iglesias Orientales por no aceptar el calendario gregoriano, aun usan el juliano y por lo tanto la Navidad la ce-lebran el 25 de diciembre, pero que, según el calendario gregoriano, es 7 de enero. Aunque la Iglesia Armenia la celebra el 6 de enero, junto con la Epifanía. Se exceptúan las Iglesias de Alejandría, Rumania, Bulgaria, Albania, Finlandia, Grecia y Chipre; que sí festejan Navidad el día 25 de diciembre (gregoriano).
Cabe señalar que en Belén, ciu-dad de nacimiento de Jesús, la Navi-dad se celebra dos veces. Pues la Basílica de la Natividad es adminis-trada por la Iglesia Católica que cele-bra el 25 de diciembre y la Ortodoxa de Jerusalén que celebra el 6 de enero. En esa iglesia hay una caver-na subterránea con un altar sobre el lugar en el que según la tradición na-ció Jesús. El punto exacto está mar-cado por un agujero en medio de una estrella de plata de 14 puntas rodea-da por lámparas de plata.
En el Protestantismo: Aunque hasta el siglo XIX algunas Iglesias protestantes dejaron de celebrar Navidad, para desligarse del Catoli-cismo, la mayoría, comenzando por Lutero, continuaron celebrándola el 25 de diciembre.
La Navidad es celebrada por la mayoría de los cristianos, aunque al-gunos consideran que, al no indicar en la Biblia la fecha del nacimiento de Jesucristo ni ordenar celebrarla, no hay razón para celebrar o crear una fiesta por ese motivo. Así tam-bién muchos protestantes creen que la Navidad no debe ser motivo de disputas por no seguir las tradi-ciones de la Iglesia Católica o saber la fecha exacta del nacimiento, sino que debe ser una fiesta únicamente para recordar el nacimiento de Cristo, dato que sí se menciona en la Biblia, y por lo cual merece la pena recordarlo y celebrarlo.
Para finalizar esta nota, desde La Guía, queremos desearles a todos una ¡¡¡FELIZ NAVIDAD y un MUY PRÓSPERO AÑO NUEVO!!!




