Las calles que caminamos: Almafuerte
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Caminamos la calle Almafuerte, que era el seudónimo de Pedro Bonifacio Palacios. Esta calle nace en la calle Gervasio Méndez, en cercanías de la estación Glew, cruza en diagonal hasta llegar a Guernica donde finaliza en la Av. Eva Perón ( ex 29), luego de cruzar ( también en diagonal) todo el barrio El Roble.
Es una de las pocas (si no es la única) calles que cruza Glew y Guernica manteniendo su nombre.
¿Quien fue Almafuerte?
Pedro B. Palacios nació en San Justo, provincia de Buenos Aires, en el seno de una familia muy humilde. Todavía niño, pierde a su madre y es abandonado por su padre, por lo que fue criado por sus parientes.
Almafuerte es el seudónimo con el que alcanzó mayor popularidad, aunque no fue el único que utilizó a lo largo de su vida.
Su primera vocación fue la pintura, pero, como el gobierno le niega una beca para viajar a Europa a perfeccionarse, cambia su rumbo y se dedica a la escritura y la docencia.
Ejerció en escuelas de la Piedad y Balvanera. Poco después se trasladó a la campaña y fue maestro en Mercedes, Salto y Chacabuco. A los 16 años de edad dirige una escuela en Chacabuco; dónde, en 1884, conoce al entonces ex presidente (1868 - 1874) Domingo Faustino Sarmiento. Tiempo después es destituido por no poseer un título habilitante, (Sarmiento tampoco tenía título habilitante) para la enseñanza, pero muchos afirman que en realidad fue por sus poemas altamente críticos para con el gobierno. Los gobiernos que no aceptan críticas parece que no son sólo de ahora.
En los pueblos donde ejerció la docencia, también alcanzó notoriedad como periodista polémico y apasionado, poco complaciente con los caudillos locales.
Luego de dejar la enseñanza obtiene un puesto dentro de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, y más tarde bibliotecario y traductor en la Dirección General de Estadística de dicha provincia. En 1887, se traslada a La Plata e ingresa como periodista en el diario El Pueblo.
En 1894 retoma su actividad docente en una escuela de la localidad de Trenque Lauquen, pero nuevamente es retirado por cuestiones políticas dos años más tarde.
Al final de su vida, el Congreso Nacional Argentino le otorgó una pensión vitalicia para que se pudiera dedicar de lleno a su actividad como poeta. Sin embargo no pudo gozar de ella; el 28 de febrero de 1917 falleció en La Plata (Buenos Aires), a la edad de 62 años.
Sin ser autoridad para juzgar su obra, es opinión de quien escribe, que lo mas representativo de la obra de Almafuerte son sus Sonetos Medicinales, de los cuales elegimos el siguiente:
¡AVANTI!
Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se mellan los garfios de la suerte . . .
¡Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de su muerte!
Cesar Guevara, para La Guía, fuente: Wikipedia.




