Los problemas de los vecinos: Los puentes peatonales.
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En los trenes.
Antes de las últimas elecciones, cuando el gobierno se esforzaba por demostrar gran cantidad de obras y capacidad de trabajo, pudimos ver, no sin cierto asombro, como se construían largas paredes a los costados de la vía del ferrocarril Roca. Muchos nos preguntamos cuál es la utilidad de éstas largas (y nos imaginamos, costosas) paredes. Porque si su función es evitar que la gente cruce por las vías, no la cumplen para nada, ya que cada tanto dejaron espacios sin pared, donde se puede cruzar, por las vías. Si eran para que se pase por sitios "habilitados", tampoco sirven (¿o será que las dejaron sin terminar?), ya que muchos de esos sitios son hasta peligrosos, sin veredas, sin los "laberintos" (esas estructuras que hacen que uno deba dar unas vueltas en su interior para poder pasar), en fin, lo mismo que antes. Entonces, ¿para qué las hicieron? ¿porque sí? ¿para pintar “vote fulanito” la próxima elección?
Pienso que si la función es evitar accidentes, la solución real es hacer algunos puentes peatonales y que sean los lugares para cruzar, con paredes perimetrales que cierren completamente el acceso a la zona de vías. Ya que se tomaron el trabajo de hacer tan larga pared ¿tanto más costaba hacer unos pocos puentes para que quede definitivamente bien? Ya que, así como la dejaron parece un enorme gasto sin casi utilidad.
En la ruta 210
Esto me lleva a recordar, cuando hasta hace unos años había un puente peatonal para cruzar la ruta 210 en su intersección con Sarmiento (en Glew). De veras, no recuerdo cuando ni por qué causa lo quitaron, lo que si sabemos es que no lo volvieron a poner.
Al día de hoy, la ruta no cuenta con ningún puente peatonal para cruzar, ni en Glew, Longchamps o Guernica. El tránsito vehicular que la transita es muy grande y prácticamente continuo durante muchas horas del día. En algunos sectores los vehículos circulan a velocidades de más de 100km/h, por lo que cruzar es dificultoso y a la vez arriesgado, situación que se agrava en las fechas turísticas. Clara muestra de esto son los accidentes que se producen involucrando a peatones.
Yo creo que sería una gran medida volver a instalar el puente peatonal para cruzar la ruta en Glew, y no solo allí, sino que hacen falta varios más en las zonas más concurridas, por ejemplo en cercanía de escuelas y otros centros comunitarios.
Y no solo eso, sino que también sería muy conveniente instalar un alambrado en la parte central de la ruta en las zonas donde hay boulevard, para que no ocurran situaciones de peligro que ahora son normale:, cuando peatones imprudentes cruzan por cualquier parte, en muchos lugares sin tener buena visión de la ruta y sin ser vistos por los conductores, ya que quedan ocultos entre las plantas que hay en el cantero del central de la ruta.
La Guía
Carola Lorenzini
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En ésta serie de notas elegimos calles o nombres de lugares de nuestras ciudades para aclarar quiénes fueron los homenajeados o a qué se refieren dichos nombre. Éste mes busqué en un mapa de Longchamps calles con nombres que pudieran interesar. Entre las calles encontré muchos nombres como Alfonso XIII (rey de España), Don Pelayo (primer monarca del reino de Asturias), Reina Isabel (¿se refiere a la reina de Inglaterra?), entre otras con nombres que poca referencia hacen a nuestra historia y poco tienen que ver con nosotros en la actualidad. Pero bueno, entre esas calles encontré escondida por ahí una cuyo nombre me llamó la atención.
Carola Lorenzini.
Su nombre completo era Carolina Elena Lorenzini, hija de José Lorenzini y Luisa Piana, fue la séptima de ocho hermanos y nació el 15 de agosto de 1899 en Empalme San Vicente (anterior nombre de la actual ciudad de Alejandro Korn). Creció en una época dominada por los hombres, mientras las mujeres eran apartadas de muchas actividades, algo que parece, ella no estaba dispuesta a aceptar, una anécdota ilustrativa dice que fue la primer mujer en conducir un automóvil por las calles de San Vicente. Al crecer se convirtió en una gran deportista, destacándose en equitación, remo, atletismo, salto, jabalina y hockey. Llegando en 1925 a ser campeona de atletismo.
Más tarde trabajaría como dactilógrafa y en la Compañía Unión Telefónica. En 1931, tras muchas cartas y reiterados pedidos de ingreso, la aceptan en el Aero Club Argentino de Morón. El curso de instrucción la lleva a gastar todos sus ahorros y vender sus pertenencias, debiendo desprenderse hasta de su bicicleta.
Los problemas de los vecinos: Arbolado público
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Más de una vez hemos escrito sobre los problemas ecológicos y ambientales con los que convivimos diariamente en nuestro distrito. Muchas veces criticando las actitudes irresponsables de muchos vecinos y la inacción de las autoridades ante hechos que suceden a diario (quema de basura o su disposición en sitios inadecuados, corte o poda de árboles indiscriminada, abandono de animales y una larga lista de daños a nuestro ambiente).
Estaría bueno Pte. Perón, si copiaran esta idea...
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Una buena iniciativa que vimos se realizó en Capital es la de las llamadas "Playas Urbanas". Debo decir que personalmente no pensé que fueran a tener éxito, pero viendo lo que ha sido su recepción por el público el año pasado (recibieron más de 260 mil visitantes) y lo que está siendo el actual, que está teniendo más éxito que el anterior, hay que reconocer que la idea es brillante.
Carlos Acuña
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Semblanza de un candidato
Nació en Chaco, como muchos habitantes de nuestro distrito. En su infancia su familia se traslada a Buenos Aires en busca de un mejor futuro, residiendo en Guernica desde los 10 años. Su primer trabajo fue de canillita, vendiendo diarios, en un puesto que tenía junto al señor Caminero (antiguo vecino conocido por todos en aquellos años), a la vera de la ruta. Luego fue feriante en Guernica, Longchamps y Mármol; lugares que por su cercanía le permiten trasladarse al club Temperley, donde juega en las inferiores. Luego el trabajo lo lleva a convertirse en aprendiz de tornero y trabajar en la construcción colocando revestimientos de escaleras.
Después del ´76 comienza a trabajar en las playas de estacionamiento, donde inicia su labor como sindicalista junto al recordado Saul Ubaldini y participa activamente en las marchas por pan, paz y trabajo.




